
Hoy es viernes de La Pandilla Puneña, en el retraso del carnaval en la ciudad de Puno, por ello queremos recordar a Manuel Montesinos (conocido cariñosamente como Manongo) y su esposa Petrolina Vásquez, que fueron los motores para que la pandilla se institucionalice en el año 1907.
Aunque pasó más de un siglo en lograr la institucionalización, aún son similares las características que se practican en la actualidad. Como ahora, aquellos años también la danza emblemática de Puno era practicada en calles, con estudiantina, dirigido por bastoneros y con ensayos.
El embellecimiento de paisajes naturales y explanadas, durante los carnavales era motivo para que los integrantes de pandilla y marinera puneña visiten el Lago Titicaca en los tradicionales paseos campestres, además del Arco Deustua, el cementerio Laykakota u otros.
Era característico invitar a los amigos y demás vecinos, siempre acompañados de las bellas jóvenes quienes, con traje de la Cholita Puneña, engalanaban las reuniones. Según el diario Ecco en ese entonces, estas expresiones se presentaban en varias instituciones pandilleras.
Efraín Quispe, en representación del Instituto Americano de Arte, recuerda por ello a don Manongo, quien lamentablemente fallece el un 4 de marzo de 1919, miércoles de ceniza a las 11 de la mañana con ataque al corazón.
Su pérdida en carnavales ocurrió cuando todo estaba preparado para salir a bailar a las calles al compás de la pandilla. Hoy los restos de Manuel Montesinos descansan en el cementerio Laykakota, cuartel número dos de nombre Santa Rosa.
Aunque pasó más de un siglo en lograr la institucionalización, aún son similares las características que se practican en la actualidad. Como ahora, aquellos años también la danza emblemática de Puno era practicada en calles, con estudiantina, dirigido por bastoneros y con ensayos.
El embellecimiento de paisajes naturales y explanadas, durante los carnavales era motivo para que los integrantes de pandilla y marinera puneña visiten el Lago Titicaca en los tradicionales paseos campestres, además del Arco Deustua, el cementerio Laykakota u otros.
Era característico invitar a los amigos y demás vecinos, siempre acompañados de las bellas jóvenes quienes, con traje de la Cholita Puneña, engalanaban las reuniones. Según el diario Ecco en ese entonces, estas expresiones se presentaban en varias instituciones pandilleras.
Efraín Quispe, en representación del Instituto Americano de Arte, recuerda por ello a don Manongo, quien lamentablemente fallece el un 4 de marzo de 1919, miércoles de ceniza a las 11 de la mañana con ataque al corazón.
Su pérdida en carnavales ocurrió cuando todo estaba preparado para salir a bailar a las calles al compás de la pandilla. Hoy los restos de Manuel Montesinos descansan en el cementerio Laykakota, cuartel número dos de nombre Santa Rosa.
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