jueves, 25 de abril de 2019

Jorge Barata asegura que Luis Nava y Miguel Atala eran “los Maiman” de Alan García



Desde Curitiba y ante el equipo especial de fiscales a cargo del caso Lava Jato, Jorge Barata, el exjefe de Odebrecht en el Perú, continuó ayer remeciendo la política peruana.

En el segundo día de interrogatorios, Barata sostuvo que el fallecido expresidente Alan García supo de boca del propio Joseph Maiman de las millonarias coimas que cobró Toledo por la vía Interoceánica. Pese a ello, en su gobierno, García continuó trabajando con Odebrecht.

Barata dijo que Luis Nava y Miguel Atala fueron “los Maiman” de Alan García ; ambos, secretario general de Palacio de Gobierno y vicepresidente de Petroperú, respectivamente, intercedieron para que la constructora Odebrecht obtuviera adendas durante la ejecución de los tramos I y II de la Interoceánica Sur y ganara la licitación del Metro de Lima.

Los pagos ilegales que hizo Odebrecht a Nava y Atala se negociaron a partir de los obstáculos que la gestión de la entonces ministra de Transportes y Comunicaciones, Verónica Zavala, puso a la firma de nuevas adendas que implicaban sobrecostos cuantiosos en perjuicio del Estado. Barata reconoció ayer que tras la coima a los funcionarios apristas, la ejecución de la obra continuó sin problema.

El testigo Barata confirmó también que Odebrecht entregó a Luis Nava US$3 millones en efectivo; Nava tenía, afirma Barata, un rol fundamental en el gobierno de García, “era el hombre que abría las puertas” (de Palacio). “Hablar con Nava era como hablar con Alan García”, explicó Barata.

Respondiendo a las preguntas del fiscal José Domingo Pérez, Barata indicó que el exministro del Interior Luis Alva Castro, a quien entregó US$200,000 como aporte para la campaña de García en 2006, fue quien le presentó a Nava en uno de los locales del Partido Aprista en Lima.

Los sucesivos pagos a Nava fueron en efectivo. Además, Barata recordó que si estos no llegaban a tiempo, Nava se molestaba. Por eso le ofrecieron abrirle una empresa offshore, pero Nava no aceptó.

Para borrar las evidencias de una de las entregas que no pudo ser en cash, Nava le pidió a Barata que hiciera la transferencia a nombre de Miguel Atala, entonces vicepresidente de Petroperú. Por eso, Odebrecht depositó en Andorra US$1.3 millones para Atala. (Peru21)

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