La congresista aprista Luciana León menciona que en las próximas semanas su bancada presentará al gobierno y a la ciudadanía una agenda de país para lo que resta de la actual administración de Pedro Pablo Kuczynski. Asegura que las diferencias entre compañeros ya se están subsanando. Sin embargo, en sus respuestas deja en evidencia que hay dos corrientes de pensamiento o actuación muy distintas en el partido de la estrella.
La incorporación de Javier Barreda y Abel Salinas al gobierno han llevado a los compañeros del Apra a criticarlos con dureza. ¿Qué piensa de esas expresiones?
Creo que la votación de la vacancia, el tema del indulto y el nombramiento de estos ministros han generado un cisma no solo en nuestro partido sino en todos los partidos. Ahora, que en el Partido Aprista haya diferencias, no es la primera vez. Que se haya dado este intercambio de adjetivos es lamentable porque estamos acostumbrados a resolver estas cosas de manera interna. Sin embargo, esto ya se está superando.
¿Se han reunido para limar asperezas?
Como bancada, no, pero sí estamos en un diálogo permanente a través de chats o llamadas para superar estas diferencias. Lo más importante del Partido Aprista es que no estamos teniendo diferencias de principios o ideológicas; estamos teniendo diferencias entre los que creen que sí se debe participar (en el gabinete) y los que piensan que no.
¿Usted a qué grupo pertenece?
En mi opinión, (Barreda y Salinas) son profesionales de primera y estoy segura de que van a hacer un gran trabajo dentro del gobierno.
¿Está en contra de que se los hayan expulsado del Apra?
No estoy segura de que se haya dado la expulsión. Tengo entendido que el proceso está estancado.
¿Barreda y Salinas deben o no ser expulsados?
No. Soy de la posición que todo ciudadano o militante que tiene la capacidad, la experiencia y vocación de servicio, puede servir al país. Ellos, como apristas, trabajan por el bienestar social, por la gente que menos tiene. Son técnicos con olfato político.
Y Barreda, en su función de político, días antes de integrarse al gabinete, criticó con énfasis al gobierno por el indulto a Alberto Fujimori. Un sector de la opinión pública considera que se sumó al gobierno porque chamba es chamba.
El Partido Aprista no necesita de un fajín ni de puestos públicos para trabajar, para desarrollar su agenda de país. Ahora, que Barreda haya estado interesado solo en el puesto (de ministro), yo no creo, porque lo conozco. Él solicitó la suspensión de su militancia para que nadie diga que esto es un cogobierno. Quiso ponerse a disposición del país, ¿por qué no hacerlo? Me parece válido.
¿Pero cuál es su lectura política de que haya criticado al gobierno días antes de sumarse a este?
No es coherente, de repente no fue lo más acertado. Que le sirva a él de lección, obviamente yo no lo hubiese hecho. Mi lectura política es: si me invitan a formar parte es porque yo, con mi experiencia, en vez de estar en la crítica, puedo ponerme a construir y sumar. A él le han dado la posibilidad de que deje de criticar y empiece a trabajar, y ha aceptado el reto. Es sano ponerse en el otro lado y empujar el coche.(Peru21)
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